Tratamiento de Botox

     A medida que esta intervención fue ganando popularidad, se empezaron a decir muchas cosas al respecto. Algunos médicos han expresado preocupación por los peligros de este tratamiento a largo plazo, la mayoría de los pacientes están satisfechos y satisfechos con los resultados obtenidos a través del mismo y garantizan el tratamiento con Botox.

En este artículo te contaré algunas ventajas y desventajas de este tratamiento.

En la mayoría de los casos, las personas recurren a dicha intervención para mejorar la apariencia de su rostro. Se puede ver una piel tersa y sin arrugas a los pocos días de tratamiento, y este resultado tan rápido ha animado a muchas personas a tomar el tratamiento con Botox y garantizarlo.

La segunda ventaja es que esta intervención es muy rápida y con resultados muy visibles. En la mayoría de los casos, las personas solo necesitan una sesión de menos de una hora para ser tratadas y esto es difícil de comparar con el tiempo que se toma en cualquier otro tratamiento médico. El resultado del tratamiento puede durar de tres a seis meses, según el tipo de piel y la salud general del paciente. Finalmente, el Botox es una forma bastante económica de hacerse un estiramiento facial en comparación con cualquier otro procedimiento cosmético. Todos estos puntos ayudaron a popularizar este tratamiento entre las masas.

Una gran desventaja de esta intervención es que crea dependencia a largo plazo. Como el efecto del tratamiento comienza a desaparecer a los pocos meses, el paciente debe tomar el tratamiento cada cuatro a seis meses para que la piel del rostro luzca joven y sin arrugas. Esta intervención tiene en su composición una toxina, lo que crea una gran dependencia pero también puede crear riesgos para la salud a largo plazo, muchos expertos en salud inicialmente protestaron contra este tipo de tratamiento y pidieron su prohibición. Sin embargo, a medida que pasaba el tiempo y los pacientes que se sometían al tratamiento no presentaban ningún impacto negativo en su salud de ninguna manera, esta teoría fue rechazada. Entonces, en general, el paciente tiene que decidir si probar o no el tratamiento con Botox.